Entradas

Alma de marinero

Imagen
El tiempo fluye despacio con el mar en calma, este mar mío, mi amado mar, que parece estar siempre cabreado, mi Cantábrico. La quietud del puerto, el silencio de la mañana tan sólo roto por las gaviotas y el sonido de las olas al romper contra el espigón, me relajan y calma mi espíritu. Yo, que nací junto al mar, no concibo mi vida sin su presencia. Los barcos van llegando a puerto con sus bodegas llenas algunos, otros no tanto. Cuando llegué a este lugar creí que acabaría en él mis días, su mar en calma, su gente trabajadora y afable me enamoraron. Nunca  imaginé que esta mar fuera tan traicionera. « El patrón del "Carmen - II", era un tipo que no es que fuera callado no, es que directamente no hablaba jamás con nadie, tan sólo lo justo sobre el trabajo y en el trabajo. Un tipo delgado, pero muy nervioso y exigía a su tripulación lo mismo que él daba, o sea, todo. Ponía su alma al trabajo. Su única familia, que nosotros supiéramos, era el barco y su amante ...

Sin dejar de volar

Imagen
En cada esquina encuentro un lugar donde caer, ya nada me queda, cada rincón me habla de quien fui y de quien eras tú, me dejaste caer cual hojas de otoño y el viento hasta aquí me arrastró. Ya no puedo dormir, sólo sé soñar, tan sólo miro al firmamento y te veo. Rozando estrellas te encontré, alargando agonías en el tiempo, surge el lamento que rige la noche. Era una luna de otoño, bajo un almendro te encontré contando estrellas, a ti me acerqué, con tu dedo me ayudaste a conocerlas. - ¿Quién eres? Tan sólo el verte es un regalo para mis ojos. - Soy una estrella que a este tu mundo a venido. Un lamento escuché y quise saber por qué lloras. - Lloro porque me siento solo. Es muy triste mi pesar a alguien perdí en el camino. - ¿Sabes?  Tengo millones de años, he visto morir a amigos y extraños, conozco la paz y el silencio, la muerte y el nacimiento, la destrucción de mundos he conocido, el trágico nacimiento de estrellas y planetas he visto. Estuve acompañada de mis h...

Vampiro de recuerdos

Imagen
Quien no desea una vida eterna. Quien no desea poder robar los recuerdos de la gente que ya no está. Ibana recorría las calles con sed de recuerdos, cuando un último aliento llegaba a su corazón escogía a su víctima. Un callejón oscuro, un pobre diablo al que nadie echara en falta, un corazón negro, un enfermo, un borracho. Cada vez que tenía que hacerlo era como si fuera la primera vez, 10 años llevaba matando, pero una no se acostumbraba. La elección era fácil, su vida o la de un desconocido. Cada vez que quitaba la vida, cada vez que chupaba sus recuerdos el sufrimiento era mayor, pero si no lo hacia su vida se extinguiría para siempre. Saltó sobre una mujer que lloraba en una esquina de la calle, normalmente intentaba que no le mirasen a la cara, pero esta vez fue diferente, ella le miró, tardó unos segundos en reaccionar. Se miraron a la cara y la mujer con su mirada le pidió que la matara. Ibana cerró los ojos por primera vez...

El pecado de Dios

Imagen
Buenos días a tod@s. Me complace anunciaros que, por fin, después de mucho tiempo y esfuerzo, he publicado mi primera novela: "EL PECADO DE DIOS. Os paso el enlace. Gracias: https://www.amazon.es/dp/B07GNPT8DD https://www.amazon.es/dp/1983094315 La trama transcurre en Euskadi, entre Donostia y Pasaia. Aparece un niño entre los cadáveres descuartizados de sus padres. Algo oscuro se esconde tras esos asesinatos. La historia de un niño maltratado y violado, y un pacto con el diablo. Donde distintos personajes se mezclan en el tiempo. Una historia donde venganzas y amor se entremezclan. Óscar se llegará a plantear, si de verdad hay diferencia entre el bien y el mal. Y sobre la existencia de Dios y Lucifer. ¿Te atreves a pasar al lado más oscuro en la mente de Óscar?

Cuestión de tiempo

Imagen
    Era una ventana de madera, vieja y pequeña, la única que no poseía barrotes, todas las demás ventanas del pueblo las tenían. La pared de alrededor estaba ajada por el tiempo al igual que la madera de la ventana, una farola iluminaba todo el encuadre cómo anunciando que era ahí donde debía entrar. Antes de hacerlo debería valorar si merecía la pena. - Vamos a ver. - Pensó Andoni. - Si la ventana está desprotegida y tan deteriorada será qué la casa o no está habitada o bien los que viven en ella son muy mayores y no hay nada que robarles, y al contrario que las demás casas que sí están bien protegidas, pero también es verdad que no hay otra posibilidad, me he recorrido todo el pueblo y no existe otra mejor. Todas las ventanas están enrejadas, incluso los balcones altos y las puertas son blindadas, y, con muchas medidas de seguridad, eso es síntoma de que hay posibles en este infesto lugar, parece que han venido a refugiarse en él gente de dinero, quizá ...

Un ángel vino a verme

Imagen
La imagen era perfecta, no quería estropearla. La luz entraba por la ventana y esa mujer, saboreando cada rayo que el viejo sol le regalaba, acariciando cada mechón de su pelo y cada poro de su piel lo recibía aumentando la belleza de su cara. Tenía los ojos cerrados y parecía que el tiempo se detenía ante ella. Llevaba mucho tiempo ya en esa posición y el jefe me estaba recriminando por no echarle. Ocupaba una mesa y nuevos clientes llegaban. - Perdone señora. - Mi voz apenas era perceptible, no le quería molestar y perderme ese regalo. - ¿Va a tomar usted algo más? Necesitamos la mesa. - Claro, ya lo hago, estoy tomando el sol. - Ya señora, pero eso lo puede hacer en la calle. - Sientese, - Me dijo. - Disfrute de este momento. Hice lo que me dijo y me senté, cerré los ojos y respiré, No sé cuanto tiempo pasó, cuando los abrí la mujer ya no estaba. No sabía si era un sueño o una aparición, pero una sutil fragancia llegaba hasta mí, como si un leve aleteo de una maripo...

Impulsándome a seguir

Imagen
Quién te impulsa a seguir. Qué, después de tanto vivir te hace seguir. Cómo te destroza el camino, cuál será el final, adónde nos llevará el destino, sin ningún por qué, sin ningún para qué. Desgastado ya por el tiempo, cansado de pelear, muerto en vida, sin alicientes, sin un para qué por vivir, sin hogar. Regreso tras la contienda, sólo yo, sin amo a quién servir. Sin soldados con los que el camino compartir y sin pueblo por el que luchar. Ahí mi casa espera, sola, hundiéndose en la tristeza, como mi alma, ella ya no regresa, ella murió en la batalla y mi cuerpo espera que llegue la hora en el que acompañar a mi alma que sola está. Mil batallas ganadas, y, ahora que terminó la campaña, a nadie puedo contar, que somos dueños y amos de una tierra asolada y muerta. Dónde está la recompensa, ¿en un papel quizás? ¿En una canción de un trovador que algún día cuente tristes canciones que me alaben? Tan sólo me queda esperar, esperar junto al único ser vivo con el que pued...