Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Anam Cara

Seguro que hay una explicación.

Imagen
En un principio pensé que sería algo maravilloso, como tener una segunda oportunidad, pero la cosa se complicó y nunca más tuve otra oportunidad. Había ido a comprar unas flores para Marta, cuando al girar en la calle Del Ensanche, vi frente a la floristería, a la madre de Marta. Era atractiva, me imaginé a Marta con la edad de su madre; sería igual que ella. Estaba parada frente al escaparate, como atraída por algo, parecía querer irse, pero al segundo regresaba, me recordó a las polillas cuando son atraídas, una y otra vez por la luz. Pronto me di cuenta de que no era nada gracioso, estaba nerviosa. Me acerqué y la saludé. —Buenos días. Me miró como el que mira a un extraño. —No deberías estar aquí, Sam, ¿no tienes clase? —Hoy es festivo. ¿Se encuentra bien? —me atreví a preguntar. Era evidente que le sucedía algo. Su mano se aferraba a algo que ocultaba en el bolsillo, al principio pensé en un arma, pero entonces vi que se trataba de su móvil. Sus ojos parecían salirse d...

El mundo paralelo de Anam Cara

Imagen
  El tiempo parecía transcurrir sin prisas entre el azul del cielo y el denso bosque. Una ardilla le daba los buenos días y las margaritas comenzaban a abrirse perezosamente. Unos tenues haces de luz atravesaban las densas copas de los árboles y daban la bienvenida a su nuevo inquilino. Se levantó estirando su viejo y entumecido cuerpo, pero aun ágil y fuerte a pesar de la edad. Realizó sus habituales estiramientos y sus ejercicios matutinos, era una practica que jamás había abandonado desde que el anciano Lao Tzu le instruyera en el milenario arte del Chi- Kung. Peio había decidido pasar unos días en plena naturaleza para realzar su Chi interno y para evadirse un poco de la ciudad, le habían hablado de un lugar mágico apartado de todo, nada más llegar se dio cuenta que de verdad había algo especial en ese bosque, el pueblo, Anam Cara no estaba muy lejos, pero por ahora prefería no acercarse. Se sentó en la posición del loto, mientras su fiel perro, un cachorro de pastor alemán...

EL RÍO ( I parte )

Imagen
El noticiario de Anam Cara, anunciaba una ola de calor sin precedentes. Llevábamos una semana de un calor asfixiante. Los termómetros marcaban cifras que fluctuaban entre los 31° de noche a los 45° de día. "El calor continuará durante una semana al menos". Auguraba la muchacha que estaba al otro lado de la cadena de radio. Mikel navegaba entre "Europa FM" y "Rock FM". Ahora la radio del coche había saltado al adentrarse en la zona boscosa, la señal no cogía bien y saltó a un canal de la zona.  Al llegar a la zona del río donde habitualmente se bañaba vio algo raro. No había nadie. Es más, en ese momento se dio cuenta que en todo el camino no había visto ni cruzado con ningún coche.    Aparcó el coche cerca de las mesas de picnic y se acercó a la orilla del río. Se quedó de pies mirando correr el agua que iba con fuerza, el caudal del río era alto y se veían menos islotes de piedras de lo habitual. Bajó hacia la playa de piedras. Le gustaba mirar la cas...

Amor maldito

Imagen
La primera vez que la escuché apenas la percibía. No estaba atendiendo. El paisaje era precioso, un mar sin fin parecía alzarse delante de mí, las olas rompían suavemente contra la playa, el anochecer en Anam Cara es espectacular, esos vivos colores en el cenit, unas pequeñas nubes se dejaban entrever, las gaviotas se dejaban llevar por la suave brisa del oeste, la misma brisa que trajo hasta mí esas deliciosas notas musicales. En un principio apenas lo escuché, a medida que prestaba atención, las notas parecían aumentar de intensidad y una agradable melodía nacida de algún instrumento de cuerda llegaba acariciando mis oídos, me dejé llevar por ella y parecía transportarme  al paraíso. Al cabo de un rato, que a mí me pereció minutos, me di cuenta que la noche se había echado encima. - Dios mío se me ha hecho muy tarde!- Corrí a prepararme para mi cita. Una mujer explosiva, era una cita casi a ciegas; una cita por un canal de internet para buscar pareja.  Fue un desastre, ...

EL RÍO ( VI )

Imagen
El cielo se estaba llenando de nubes, el calor era insoportable, y junto con la humedad hacían de la barca un infierno. Los pájaros ahora revoloteaban alrededor de la multitud de cadáveres que iban apareciendo con la crecida del agua, y por si eso fuera poco, comenzaba a llover, al principio fue algo casi inapreciable, unos minutos más tarde comenzó un sirimiri que lo agradecieron pero poco después, parecía que el cielo se les caía encima. La lluvia era tan intensa que los pájaros se guarnecieron entre los arboles los más pequeños y los más grandes desaparecieron.  Mikel estaba exhausto y era incapaz de moverse. Carlos le miraba esperando quizás una oportunidad para hacerse con el mando. Natalia, veía lo que Carlos tramaba y no le quitaba ojo de encima y le apuntaba con la recortada, pero por otra parte los peces estaban al acecho y de vez en cuando alguno atrevía a golpear la barca e incluso saltar. Sandra estaba aterrorizada y no se separaba de su madre y junto con Aitor i...

EL RÍO ( V )

Imagen
Sobre el cielo se dibujaban cinco figuras, los buitres sobrevolaban el río, como nubes negras, presagiaban una negra tarde. Descendieron como aviones, agrupados y en escuadrón. Los perros habían hecho preso al primer buitre y lo estaban destrozando, tres jabalíes se peleaban con otros tantos perros y el zorro y el tejón aprovechaban la confusión para dar buena cuenta del toro caído. - Esto cada vez está peor.- Comentaba Natalia. El calor en la caravana era insoportable, no se atrevían a abrir las ventanas más que un par de dedos. Ahora los mosquitos parecían haberse vuelto locos y no esperaban al atardecer para ensañarse con ellos. Natalia se había cambiado de camisa, la anterior la había empapado por completo y había decidido cambiársela porque había notado las miradas lascivas de Carlos, lo mismo había hacho con su hija. Ahora volvía a estar completamente empapada. - Señora.- Dijo Carlos exhausto, tanto por el calor como porque había perdido mucha sangre y no lo había repues...

EL RÍO ( IV )

Imagen
Aitor bajaba la larga pendiente, entre los arboles, todo lo que le daba su moto de montaña, " Montesa 4RIDE ", Se la acababan de regalar sus padres y le habían advertido, "cuidado con lo que haces, no tenemos ganas de ir a visitarte al hospital", pero coño, el no tenía a culpa de que una piara de jabalíes salvajes la hubieran tomado con él. Iba sorteando los arboles como podía ya no veía nada, intuía más que veía. Alcanzó tal velocidad, debido a la pendiente, que ya no la controlaba y cuando vio el río no pudo hacer otra cosa que dejarse llevar y en el ultimo momento dio un impulso a la moto que, más que saltar voló por encima del río. - Uuuaaaahhh.- Gritaba Aitor mientras su cuerpo se separaba de la motocicleta.   Hacía una hora que se había hecho de día. Carlos no había vuelto en si desde que le quemaron el muñón, le habían atado con una cuerda a una de las literas. Mikel vigilaba a Carlos y miraba por la ventana de la caravana vigilando a los perros con l...

EL RÍO ( III )

Imagen
El autobús que iba de la penitenciaría, para que los presos hicieran los trabajos que nadie quería hacer en la planta química, estaba apunto de entrar en la ultima curva antes de entrar, cuando una gran explosión hizo que la pared de la planta chocara contra el autobús y este fue lanzado por la pared y la honda expansiva hacia el río, quedando tumbado, prácticamente murieron todos en el acto, muchos presos quedaron agonizando y atrapados entre los hierros, Carlos tubo suerte, su compañero estaba en el lado de la ventana le amortiguó el golpe y el policía que les custodiaba quedó tendido y muerto al lado suyo, cogió sus llaves se quitó los grilletes y se llevó la escopeta recortada y su pistola. Salió del autobús y vio como la planta química había desaparecido prácticamente. Por una vez en su vida había tenido suerte. Quince años en la cárcel ya era hora que alguien pagará por ello, lo primero que tenia que hacer era escapar lo mas rápido posible, la policía llegaría enseguida, lueg...

El río ( II )

Imagen
Hacía media hora que el chivato de aviso de rueda pinchada estaba activado y no encontraba ni una gasolinera donde poder hinchar la rueda, ni algún sitio donde parar la autocaravana para poder cambiarla. El aire acondicionado estaba activado al máximo. Esto era horroroso, ella que había venido al norte para huir de las altas temperaturas y se encontraba con esto.  - Sandra, por favor quita esa música estridente y pon algo mas suave, o apaga la radio.- Le dijo Natalia a su adolescente hija.  Natalia que trabajaba como enfermera en un hospital de Sevilla, se había cogido unas merecidas vacaciones para poder estar con su hija, ya que durante todo el año no había podido estar con ella mucho tiempo. Su padre se había encargado de ella casi todo el tiempo. Después de su separación habían llegado a un acuerdo para su educación. La verdad es que ella no tenía mucho tiempo, el trabajo por turnos y los fines de semana la comían el tiempo, pero lo llevaba bastante bien. Su hija la ...

La cita

Imagen
Volvía al pueblo a ver a sus padres. Tanto tiempo fuera. Muchas llamadas, pero ninguna visita en todos estos años.  No se lo podía creer, después de 20 años, ahí estaba, devuelta a su hogar, de vuelta al pueblo que le vió nacer. Había cogido el tren. No sabía exactamente porqué, pero le resultaba acogedor. El tren que tanta veces había  cogido siendo niño para ir desde el colegio hasta su pueblo, Anam Cara. Sentado en un asiento, pegado a la ventana, veía pasar ese maravilloso paisaje de bosques y grandes montañas hasta llegar al mar. Santi miraba por la ventana cuando vió el reflejo de alguien que le miraba, se giró y vió a una niña de unos 14 años que le observaba. La niña llevaba una mochila del colegio y no le era del todo desconocida. - ¿Querías algo?- Comenzó a decir Santi.- ¿Estas bien? La niña miraba a Santi pero no decía nada, miraba hacia todas partes como buscando a alguien. - ¿Estas buscando a alguien? - Si señor. Había quedado con un amigo, pero ...

Anam Cara

Imagen
Sopla el viento, choca el mar y mientras abrazados nos miramos y nada más.  Juntas en el tiempo nuestras almas regresan.  Una y otra vez a reunirse quisieran.  En playas de blancas arenas nuestras almas se encuentran .  Mi vida, mi amada no desfallezcas, nos encontraremos, nos abrazaremos, nos amaremos.  En esta playa, en esta casa, en este banco, en nuestras vidas y en todas las que estemos. (Anam Cara)